La empatía en el autismo. Las personas con Trastorno del Espectro del Autismo sí tienen empatía, pero a veces la expresan o perciben de forma distinta. Suelen sentir muy intensamente las emociones de los demás, aunque interpretar señales sociales implícitas puede ser más complejo.
¿Es cierto que las personas con autismo no son empáticos?
Ese mito persiste porque se confunden distintos tipos de empatía y porque el estilo de comunicación de la persona con TEA suele ser diferente al neurotípico.
La teoría de la doble empatía explica que los malentendidos entre personas con autismo y personas neurotípicas no se deben a un déficit, sino a diferencias en los códigos de comunicación de ambos grupos. Este enfoque está impulsando una educación y una terapia más respetuosas, centradas en la comprensión mutua y en valorar la neurodiversidad.
¿Qué sabemos sobre la empatía en el autismo?
- Empatía emocional: la capacidad de sentir o resonar con las emociones de otra persona suele estar intacta o incluso ser muy intensa en muchas personas con autismo. Algunas describen sentir las emociones ajenas de forma abrumadora.
- Empatía cognitiva: entender qué piensa o siente otra persona a partir de señales sociales puede ser más difícil, no por falta de interés, sino por diferencias en la interpretación de gestos, tonos o normas sociales.
- Comunicación diferente no es igual a falta de empatía: A veces una persona con autismo sí siente empatía, pero no expresa la respuesta que la otra persona espera, lo que lleva a malentendidos.
¿Por qué surge el mito?
- La sociedad suele interpretar la empatía según formas neurotípicas de expresarla.
- Cuando alguien no responde de la manera esperada, se asume erróneamente que no siente nada.
- Además, muchas personas con autismo enmascaran o se protegen del exceso de estímulos, lo que puede parecer distancia emocional.
La idea clave de la empatía en el autismo: comunicación diferente no es igual a falta de empatía
La empatía no es una sola cosa. Y el autismo no elimina la capacidad de sentirla. Lo que cambia es cómo se percibe, cómo se expresa y qué tan accesibles son ciertas claves sociales.
Diferencias entre empatía emocional y cognitiva
La diferencia clave es qué parte de la experiencia ajena estás captando: lo que la otra persona siente o lo que la otra persona piensa. Ambas son formas de empatía, pero funcionan de manera distinta y pueden no coincidir.
Empatía emocional:
Qué es: Sentir o resonar con la emoción de otra persona, casi como si fuera tuya.
Cómo se vive:
- Notas la tristeza, alegría o angustia del otro de forma inmediata.
- Tu cuerpo reacciona: se te encoge el pecho, te emocionas, te preocupas.
Ejemplos cotidianos:
- Ves a un amigo llorar y se te hace un nudo en la garganta aunque no sepas exactamente qué pasó.
- Un compañero está nervioso antes de una presentación y tú también empiezas a sentir inquietud.
- Alguien te cuenta algo bonito y te emocionas con él, incluso sin entender todos los detalles.
En el autismo: Muchas personas con autismo tienen empatía emocional muy fuerte, a veces tan intensa que puede resultar abrumadora.
Empatía cognitiva:
Comprender qué piensa, siente o necesita otra persona a partir de señales sociales, contexto o lenguaje no verbal.
Cómo se vive:
- Interpretas gestos, tonos, silencios, miradas.
- Deduce lo que la otra persona quiere sin que lo diga explícitamente.
Ejemplos cotidianos:
- Notas que tu amiga está molesta porque responde con frases cortas y evita mirarte, aunque no lo diga.
- Entiendes que tu profesor está frustrado por el tono de voz, no por lo que dice literalmente.
- Ves que alguien está incómodo en una conversación y cambias de tema sin que te lo pidan.
En el autismo: Aquí es donde suele haber más diferencias. No porque falte interés, sino porque:
- Las señales sociales pueden ser confusas o ambiguas.
- El lenguaje no verbal no siempre se interpreta igual.
- Las normas sociales implícitas no son tan evidentes.
¿Cómo se combinan (o chocan) en la vida real la empatía emocional y cognitiva?
Un ejemplo muy típico:
- Una persona con autismo ve a alguien triste → siente empatía emocional (le duele verlo así).
- Pero no sabe qué se espera que haga → dificultad en empatía cognitiva (no interpreta la señal social).
- Entonces no actúa como la otra persona espera → la otra persona piensa que no le importa.
En realidad, sí le importa, pero no sabe cómo mostrarlo de la forma socialmente esperada.
Sentir empatía y saber expresarla son habilidades distintas
El Trastorno del Espectro del Autismo no elimina la empatía; cambia la forma en que se percibe y se comunica.
¿Cómo surge el concepto de la doble empatía?
El concepto de doble empatía surge para explicar algo que durante décadas se pasó por alto: las dificultades de comunicación entre personas con autismo y neurotípicas no son un fallo de la persona con autismo, sino un desajuste mutuo. El término fue propuesto por el sociólogo Damian Milton (2012). Él observó que:
- Las personas con autismo sí se entienden bien entre ellas.
- Las personas neurotípicas sí se entienden bien entre ellas.
- Pero cuando interactúan ambos grupos, surgen malentendidos en ambas direcciones.
Esto contradice la visión antigua de que el autismo no entiende a los demás. Milton mostró que los demás tampoco entienden a la persona con autismo, porque cada grupo interpreta el mundo social de forma distinta.
¿Qué significa doble empatía?
La empatía no es una habilidad individual aislada. Es un proceso relacional, que depende de cómo dos personas interpretan y comparten significados. Por eso, cuando dos estilos de comunicación muy diferentes se encuentran, ambos pueden tener dificultades para leer al otro. No es falta de empatía: es falta de coincidencia en códigos sociales.
Ejemplos cotidianos de la doble empatía
1. Interpretación del lenguaje
- Una persona neurotípica dice: Luego hablamos, queriendo decir no quiero hablar más del tema.
- Una persona con autismo lo interpreta literalmente: hablaremos más tarde.
- Resultado: ambos creen que el otro no entiende.
2. Expresión emocional
- Una persona con autismo siente empatía, pero no muestra la expresión facial esperada.
- La persona neurotípica interpreta: no le importa.
- La persona con autismo interpreta: ¿por qué me exige una reacción que no me sale natural?.
3. Intereses y temas de conversación
- La persona con autismo habla con detalle sobre un tema que le apasiona.
- La persona neurotípica lo ve como monólogo.
- El persona con autismo ve a la persona neurotípica como desinteresado.
- Ambos sienten que el otro no conecta.
La idea central es: la teoría de la doble empatía cambia el foco. La empatía en el autismo
El problema no está en la persona con autismo, sino en la interacción entre dos formas distintas de percibir y comunicar.
Esto abre la puerta a relaciones más respetuosas, donde ambas partes ajustan expectativas y estilos, en lugar de esperar que solo la persona con autismo se adapte. Esta teoría está cambiando la educación, la terapia y la forma en que se entiende el autismo hoy.
La teoría de la doble empatía está transformando profundamente cómo se entiende el autismo, porque desplaza la idea de déficit hacia una visión más relacional y respetuosa. Ese cambio afecta la educación, la terapia y la comprensión social del Trastorno del Espectro del Autismo.
La empatía en el autismo: ¿Cómo está cambiando la educación con la teoría de la doble empatía?
1. De corregir conductas a entender diferencias
- Antes se buscaba que el alumno con autismo se adaptara al estilo neurotípico.
- Antes se interpretaba la falta de contacto visual, la literalidad o la necesidad de rutinas como problemas.
Ahora, con la doble empatía:
- Se entiende que no son fallos, sino diferencias de comunicación.
- El foco se pone en ajustar el entorno, no en normalizar a la persona con autismo.
2. Más énfasis en la comunicación bidireccional
- Los docentes aprenden a leer las señales de las personas con TEA (intereses intensos, formas distintas de mostrar emoción).
- Se fomenta que los compañeros neurotípicos también adapten su comunicación.
3. La empatía en el autismo: Sector educativo más inclusivo
- Se valora la diversidad de estilos de aprendizaje.
- Se reduce la presión por comportamientos socialmente típicos.
La empatía en el autismo: ¿Cómo está cambiando la terapia de doble empatía en la sociedad?
- De entrenar habilidades sociales a crear entendimiento mutuo. Antes muchas terapias buscaban que la persona con autismo imitara comportamientos neurotípicos (mirar a los ojos, sonreír, usar frases hechas).
- Ahora se prioriza la autenticidad y la comodidad. Se trabaja en negociar significados, no en imponer un estilo único.
- Menos ABA tradicional y más enfoques neuroafirmativos. Se cuestionan métodos que buscan corregir conductas sin considerar el bienestar emocional. Se promueven terapias que respetan la identidad de la persona con autismo y su forma de comunicarse.
- Terapias centradas en el entorno: En vez de cambiar a la persona con autismo, se cambia cómo se comunican los demás. Se enseña a familiares y profesionales a interpretar mejor las señales que presentan las Personas en el Espectro del autismo.
La empatía en el autismo: ¿Cómo está cambiando la comprensión social del autismo?
1. Se abandona la idea de falta de empatía
- La doble empatía muestra que las personas con TEA, sí sienten empatía, a menudo muy intensamente.
- El problema surge cuando dos estilos de comunicación no coinciden.
2. Se reconoce la responsabilidad compartida
- Ya no se dice: La persona con autismo no entiende a los demás.
- Ahora se entiende: Ambas partes tienen dificultades para entenderse porque usan códigos distintos.
- Está cambiando la comprensión y apoyo en el autismo adulto en la sociedad.
3. Se valora la cultura de las personas en el espectro del autismo
- Se reconoce que las personas con autismo tienen formas propias de humor, amistad, comunicación y apoyo emocional.
- Se empieza a hablar de neurodiversidad como algo natural, no patológico.
En resumen, la teoría de la doble empatía está cambiando el paradigma en la educación con menos corrección y más adaptación mutua. En terapia con menos normalización, más respeto y comunicación bidireccional. En la sociedad con menos estigmas y más comprensión de que la empatía es un puente que se construye entre dos, no una habilidad que uno tiene o no tiene.
